Una mesa rectangular con un encanto rústico único
Una mesa rectangular con un encanto rústico único. Está hecha de hierro y conserva su pintura blanca original desgastada por el tiempo, con esos toques de óxido tan auténticos. Lo mejor es que su estructura es plegable, así que además de preciosa para un porche, jardín o comedor, es súper práctica. ¡Una pieza con mucha historia!